Doña Paula, Retratos de la Abuela (Retrato 1 de 3): Telarañas

“Las telarañas, allí déjelas,” dice don Chico y doña Paula no las toca. Las mira mal y mata las arañas cuando las alcanza, cuando don Chico se duerme en su silla en el corredor. “Déjelas pobres arañitas,” dice don Chico sin abrir los ojos, “que ellas comen los zancudos.”

Y tiene la razón. Las telarañas tejidas sobre la cabeza y en las esquinas de los cuartos son como una manta blanca que atrapa maleantes pequeños, ladrones de la sangre.

En la noche se escuchan cuando para la lluvia en el techo de zinc bajo las hojas anchas de la selva de palma y caimito. Como un coro de ángeles malvados, la nube de zancudos canta justamente al otro lado de los mosquiteros.

“Déjelas telarañas,” insiste don Chico y ella no toca la vela pesada y polvorienta. Abajo, la manda a Quica a sacarle un brillo cegador a los pisos y no deja entrar ni los perros ni los pollos para ensuciar.

Se sientan juntos en el corredor para tomar el café de las dos en el bochorno de la tormenta que se aproxima; comen el pan dulce que mandó la hija que se llame La Negra. Discuten amablemente sobre cuanto lloverá este año y con trapos baten los zancudos que bailan alrededor de los tobillos, dando cosquillas.

Hielo

otra vez
me esperaste
detrás de la cortina
del sueño

te sentaste
en el suelo
cerca de la puerta
volviéndome a ver
con esos ojos
pozos

me hablaste por
primera vez
por fin después
de tantas

en verdad
me has estado siguiendo estos
veinte años sólo
para pedirme
hielo?

 

Everything But the Words / Todo Menos las Palabras

(The same poem first in  English, then in Spanish because I try to pick my favorite one and I can only pick both)

i remember the night you
borrowed flavio’s blue car
the bottom halves of trees i
could see through the
window where
we stopped along the
dusty road

what did we say to
each other
that night i
remember it all but
the words

* * * * *

recuerdo la noche en que
prestaste el coche azul de flavio
los troncos de los árboles que
veía por la
ventana donde
paramos en el
camino polvoroso

qué nos dijimos
esa noche yo lo
recuerdo todo menos
las palabras

(from Tell Me About The Telaraña, 2012)

lo único que importa ahora

Caminamos desde Santa Bárbara
hacía las estrellas con pasos torpes y risa
que marea, tomados
de la mano en frente de
dios y todo el mundo.
La noche suave nos envuelve
como agua profundo;
en la neblina flotan
estrellas. El amor no es lo
único que importa, pero es
lo único que importa ahora.
Me disuelvo hasta quedar en la
neblina con las
estrellas.

días míos

todas mis historias son
verdaderas
los cuentos de hadas no
me las inventé
los relatos de noches
lloviosis, besos, barcos
mañanas arenosas
mochilas, maletas
bailes largos de mucho
sudor, secretos, sorpresas
lagrimas, furias, ferias
son días de mi vida
bien vividos
todos míos